La comidilla Koto.
Mi esposo y yo teníamos ganas de comer bien. En forma. Algo que nos sorprendiera y como comprenderán fue difícil dar con algo que nos llenara el ojo que no fuera algo ya muy visto. Pero me acordé que en el Koto están metiendo platillos nuevos, no tienen únicamente rollitos de sushi. Así que decidimos probar. Total, estábamos “de oquis”, solo inventando qué hacer.
Pues llegamos y pedí (muy inteligentemente, jeje)que le preguntaran al chef qué nos recomendaba para comer, que queríamos comer muy bien y que queríamos sus sugerencias. Pues cuál va siendo mi sorpresa que salió de la cocina al comedor y nos estuvo explicando que en efecto, los platillos del Koto se estaban puliendo, que se estaba cuidando mucho la calidad de lo que se servía y que sí estaban pensando meter nuevos platillos. Pero que sería un gusto sorprendernos y que nos daba un adelanto de un par de platillos y además que probáramos los tradicionales. Que se están metiendo rollos fusión incorporando sabores de fuera a los ya conocidos. Así que dijimos sí. ¡Va!
Lo primero que notamos fue la incontrolable costumbre de comparar lo profesional de lo improvisado y que se notaba que este restaurante siempre ha servido cocina japonesa y que ya tiene casi 20 años en la ciudad. Los rollos están perfectos, no se te desbaratan. El arroz, es arroz para sushi. Se nota la calidad de las salsas y todos los implementos. Pedimos de entrada un Coco Crunch, que es como un rollo pero de cangrejo relleno de queso crema empanizados al coco y bañado con salsa de tamarindo. Pffffff. Todavía sueño con él. ¡Lo que le sigue de delicioso y delicado! Perfectamente armado, con la temperatura correcta y nos sorprendió lo crocante que estaba esa fina capa que lo envolvía de Panko, que está hecho de panecito de arroz y revolcado en coco. Pues, ya empezábamos a sorprendernos, ¿eh? Luego pedimos una tostada Koto, que me encantó. De atún con aguacate, aderezado con salsa de albahaca y cubierta de mango y chile japonés. Mmmmmm. Luego nos llevaron un Koto Shrimp Roll, un rollo de camarones asados, con aguacate y pepino con un topping de chipotle. Qué les digo, más que complacidos con la comida pero más con la experiencia de ir a un lugar muy conocido, un viejo amigo pero a comer algo totalmente distinto. Muy sorprendidos en verdad con todo.
Pudimos constatar que el Koto tiene sus “clásicos” y hace bien en conservarlos. Esa es una de sus fortalezas. Las combinaciones fueron elaboradas por verdaderos amantes del buen comer, hace casi 25 años. Tan bien lo hicieron que los japoneses que iban a comer al primer Koto de calzada Vasconcelos en San Pedro, Nuevo León, preguntaban que por qué no ponían un Koto en Japón. De hecho hay alguno que otro rollo que no aparece ya en el menú pero te lo pueden hacer. Yo lo tengo comprobado pues me encanta uno que hacían en uno de los Kotos de Monterrey, el palm roll, de palmito y hasta la fecha me lo siguen haciendo. De postre pedimos mi favorito, pero no del Koto, creo que es mi postre favorito del mundo, jajaja: Banana témpura. ¿No lo han probado? Plátano rebanado, capeado y frito estilo témpura, bañado con chocolate y nieve de vainilla. ¡Muy bueno!
Tengo que hacer una mención aparte de las bebidas, eh? Me sorprendió la variedad y lo novedosos que hay. Desde Martini, Cosmopolitan, martinis, micheladas y copas de vino. Y el café, pues de capsulita…pero muy bueno, con espumita y todo, con esos no le fallas. Si quieren comer rico, en un lugar lindo, con muy buen servicio y hasta si tienen suerte disfrutar de su terraza al aire libre, les recomiendo a un clásico, a un probado restaurante japonés pero de hechura 100 por ciento norestense: Koto.
Rollo coco.
Tostada de Atún.




