Algunos puntos para tener en cuenta y no desperdiciar comida, pues a diferencia de lo que uno piensa, no son los grandes supermercados ni las centrales de abasto los que más aportan al porcentaje de comida desperdiciada en el mundo, sino la que se desperdicia en los hogares.
. Haz compras inteligentes. Cuando vayas al supermercado, compra lo indispensable.
. Planifica tus comidas. De ese modo podrás hacer una lista de lo necesario, y acoplarte a ella durante las compras.
. Evita comprar demasiada comida fresca que no te permita ver todo el refrigerador.
. Mantén los alimentos visibles en el refrigerador: no permitas que se desorganice.
. Congela la comida que no utilizarás en mucho tiempo en porciones pequeñas para poder sacar lo que te vas a comer.
. Coloca los alimentos en un contenedor transparente.
. Ignora las fechas de caducidad. La mayoría de ellas sólo señalan una fecha de calidad, no de seguridad.
Para lograr este objetivo las dos cosas más importantes como ven son la planeación y la organización. Mantener una despensa y un refrigerador ordenados y planificar en base a eso es básico. Por ejemplo, si tenemos muchas latas de espinacas, pues planeamos una lasaña de espinaca y solo compramos lo que nos falta y si consideramos que las latas de espinaca están de más en nuestra alacena, siempre hay asociaciones que las recibirán.
No les ha pasado que de repente tienen tres pasteles pues tuvimos algún festejo y no habrá manera de comérselos todos. Un consejo, rebanemos el pastel en cuestión y lo disponemos en platos desechables con un tenedor desechable y los tapamos con papel aluminio. En una charola ponemos este “itacate” y vamos a llevarlo a algún asilo o simplemente siempre hay una esquina por donde transitamos en donde hay gente con muchas necesidades.

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